De escombrera a parque fluvial
Estamos en el meandro de Areatzea, en Huarte, una antigua escombrera que ahora se ha naturalizado y se ha convertido en el primer sumidero de CO₂ registrado en Navarra.

Es decir, estamos en un lugar que captura más dióxido de carbono del que emite: las plantas absorben CO₂ y lo almacenan en su madera y en el suelo. Dicho de otra forma, ayudan a mejorar el aire y a combatir el cambio climático.

Además, se ha instalado un hotel de insectos, para favorecer la polinización del entorno.

Toda esta zona es inundable y permite al río ocupar el espacio durante sus crecidas, evitando así que su irrupción en piso firme afecte al casco urbano.
Refuerzo natural de la orilla
Durante la recuperación del entorno se instaló un muro Krainer en el cauce.

Es una estructura de troncos entrelazados y tierra que sujeta la orilla para que el agua no se la lleve. Con el tiempo, la vegetación lo cubre y el refuerzo queda camuflado en el paisaje.

