Un lugar de baño y recreo con historia
La Playa de Oricáin fue durante siglos un punto de encuentro para el ocio y el baño. En documentos de 1728 ya aparece mencionada como lugar de recreo, y en el siglo XX era una de las zonas más concurridas del verano para los vecinos de Oricáin y de los pueblos cercanos.

La playa existía gracias a una pequeña presa que retenía el agua y creaba una zona tranquila para bañarse. Esa presa desapareció en el siglo XXI, pero el recuerdo de aquel espacio sigue muy presente en la vida local.
Un rincón junto al río con vida natural
Este entorno sigue siendo un espacio muy valioso dentro del río Ulzama. En sus orillas crecen árboles y arbustos de ribera que dan sombra y refugio a muchas especies.

En el agua viven peces y anfibios, y todavía se conservan pequeños canales que recuerdan cómo las personas aprovecharon el río en otros tiempos.
Cajas nido, refugios y fototrampeo
Desde 2015, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona cuida este lugar para proteger su biodiversidad. Coloca cajas nido para aves como los autillos —pequeñas rapaces nocturnas—, refugios para murciélagos y hoteles de insectos.

También utiliza cámaras automáticas, llamadas de fototrampeo, que se activan cuando pasa un animal y permiten observar su comportamiento sin molestarlo. Algunas de esas imágenes pueden verse en el canal de YouTube de la MCP.
